‘Vermeer: El arte de la música y el placer’: Un diálogo entre las artes

Tal como las bellas artes son un excelso trabajo que une geometría, anatomía, composición, manejo del color y la imagen, entre otros conocimientos científicos con una subjetiva contemplación de la realidad, que puede ir desde la magnificación de una escena sencilla hasta la perfecta representación de los entornos cercanos, para lograr alcanzar una sutileza ínfima dentro de la recordación de la cotidianidad como una relación entre la imagen representada en la pintura y las melodías construidas a través de la música, asimismo  el cine también ha logrado unirse a este diálogo con obras biográficas de grandes maestros de la pintura como ‘Lust for life’ (1956), donde Kirk Douglas encarna al gran pintor Vincent Van Gogh o el director Peter Webber, quien llevaría a la gran pantalla el proceso de creación de uno de los cuadros más famosos de Vermeer “La Joven del arete de perla” (2003) para mostrar a los espectadores el imaginario cultural, humano, íntimo y social de este pintor.

Así, el séptimo arte trata de lograr un diálogo efectivo y ameno entre todas las tendencias estéticas con el fin de mantener vivo lo mejor del ser humano, como es su capacidad de recrear e imaginar el mundo de maneras que desafíen o magnifiquen la realidad.

En ese marco, llega a las salas de Cine Colombia el último documental del ciclo ‘Arte en una pantalla’, denominado ‘Vermeer: El arte de la música y el placer’,  que se presentará los próximos 24, 25 y 26 de febrero en teatros de Bogotá, Medellín, Bucaramanga y Cartagena, entre otras ciudades.

 

(Tim Marlow y Tracey Chevalier)

Todo esto se complementa con los testimonios de autores como Tracy Chevalier, autora de la novela histórica ‘La joven con el arete de perla’ (título homónimo de la obra más importante de la carrera de Vermeer),  así como opiniones de curadores internacionales como Arthur Wheelak, de la National Art Gallery de Washington D.C, y otras figuras de gran importancia cultural que ofrecen un contraste entre la obra de este maestro europeo de la pintura y sus antecedentes biográficos e históricos.

Sin embargo, lo que hace este documental original y diferente a los presentados durante todo el ciclo es la mezcla perfecta entre la narración y la contemplación en primeros planos y planos generales, donde la audiencia tiene el tiempo de maravillarse con la combinación entre la sencillez de los espacios con los delicados detalles que el autor manejaba.

 

(The Guitar Player – Pintado por Vermeer en 1672)

Asimismo, se analizan obras como ‘A woman standing at a Virginal’ (1670-1672) que se presenta ante la audiencia como una invitación tácita al espectador para que se uniera a la hermosa y delicada dama, para sentir el placer y la complacencia de escuchar su interpretación, creada con trazos sutiles, mientras la cámara se toma unos segundos para que el espectador pueda detallar primeros planos de partes sustanciales de la obra acompañada de  la interpretación de la Academy of Ancient Music de Inglaterra, que también realizó interpretaciones en vivo durante la exhibición, para generar en el espectador una mayor contemplación entre las obras exhibidas y el contexto cultural de la época.

De igual manera, el documental ofrece una visión sobre otros autores de este periodo quienes percibieron y denotaron la música como una forma de interacción social, dando espacio para que obras como ‘A musical party in the courtyard’ (1677), de Pieter de Hooch o ‘Portrait of Constantijin Huygens’ (1627), de Thomas Keyner, reflejaran la importancia de este arte en la pintura, como un elemento activo de la comunión humana en acciones de la cotidianidad, ya sea  para cortejar a una dama o departir en familia en los patios o corredores al calor de las interpretaciones de los instrumentos de la época, separando la importancia e influencia de los instrumentos de cuerda, gracias a documentados testimonios de expertos como Richard Egarr, director musical de la Academy of Ancient Music, quien explica de manera sencilla y amena la importancia de los diferentes tipos de instrumentos durante el siglo XVII y complementa el análisis estético de la pieza de Vermeer ‘The Guitar Player’ (1672).

El tramo final de este viaje por la relación entre la obra de Vermeer y la música ofrece un retrato humano de las vicisitudes vividas por este autor en sus últimos años de vida para sostener a sus once hijos y las diferentes guerras que afectaron a Holanda como las invasiones inglesas y alemanas en 1672, que afectaron terriblemente su economía, pero no hicieron mella en su estilo innovador y de género, lo que ofrece un relato humano de su vida y acerca el universo estético de este genio holandés a las vivencias del hombre común afectado por su entorno cultural e histórico y su necesidad de sobrevivir en una sociedad en conflicto.

Así, ‘Vermeer: El arte de la música y el placer’ ofrece a los espectadores una aproximación humana, estética y social de la obra de Vermeer, donde dialogan dos lenguajes artísticos para acercar a la audiencia a las facetas menos conocidas de su obra y permitirle comprender mejor el universo de este autor y las influencias que definieron algunos de sus 35 cuadros conocidos en la actualidad y que son un testimonio de la presencia latente que el arte holandés le dejó al mundo.

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