‘Van Gogh: En la puerta a la eternidad’: La historia de un artista en busca de su lugar en el mundo

Vincent Van Gogh, uno de los mas cotizados pintores del arte moderno, a pesar de que su obra o merito no fueran reconocidos en vida, ha sido encarnado por figuras tan prominentes del séptimo arte como Kirk Douglas en obras como ‘Lust for Life’ de 1956 y la inspiración para la creación de la cinta ‘Loving Vincent’ del año pasado que recreaba mediante los últimos momentos de su vida mediante el uso de la animación combinada con actores reales, donde se recreaba la realidad a la manera en que este artista pintaba el mundo.

Ahora, las audiencias del país podrán apreciar la última producción sobre la vida de este pintor holandés, ‘Van Gogh: En la puerta a la eternidad’, que desde el 7 de marzo estará en las salas de cine del país. Esta historia dirigida por el neoyorquino Julian Schnabel y protagonizada por Williem Dafoe, quien tiene este año una nominación al premio de la academia como mejor actor principal, logra llevar al publico mediante un relato intimo y contemplativo a los últimos años de vida de este artista, donde a pesar de no ser apreciado por la critica y la sociedad de su tiempo, dedico hasta su ultimo aliento a pintar lo que veía de la naturaleza, a tratar de encontrar en la esencia de los parajes de Arles en el Sur de Francia y en los rostros de las personas comunes de su entorno, un estilo novedoso de representar la realidad donde los pequeños detalles de los paisajes, los rasgos de las personas comunes y su necesidad de pintar el mundo como lo imaginaba serían sus mejores compañeros de viaje, en una existencia plagada por la incomprensión social, el desprecio de algunos de sus pares y el amor de su hermano Theo, quien fue su bastión económico y emocional durante su vida y le permitiría trabajar en su arte.

Wiliem Dafoe, nominado al Oscar por este papel, encarna con profundidad y emotividad a 
Vincent Van Gogh

Sin embargo, esta producción de Schnabel, no se concentra en los detalles biográficos, sino que examina mediante una fotografía que mezcla primeros planos, perspectiva desde los ojos de los personajes y un trabajo monumental del color,  los momentos difíciles de su vida como la relación con su colega Paul Gauguin, la manera como la demencia a veces se apoderaba de su interioridad y la inmensa soledad generada por el rechazo de las gentes de los pueblos donde vivía que en muchas ocasiones despreciaban su trabajo y ridiculizaban su manera de pintar, sentir e incluso expresarse de la vida. Todo resumido en conmovedoras escenas como una profesora y sus alumnos hacen mofa de este artista por desafiar los cánones que ellos comprendían sobre la pintura, o el momento en que el propietario de un bar le hace bajar todos los cuadros de una exhibición al encontrarlos de pésima factura. Estas escenas refuerzan que Vincent Van Gogh vivía en una sociedad que no era capaz de entender su forma de ver la realidad y ni siquiera tomarse el tiempo de escuchar sus ideas.

Esta producción ofrece a las audiencias una impecable fotografia para recrear el
universo intimo de Vincent Van Gogh.

Adicionalmente, esta producción explora de una manera respetuosa e intimamente estética los momentos de demencia vividos por este artista, y la manera como a pesar de su inmenso talento tuvo que combatir con sus propios delirios, encontrando en la pintura como el único refugio para tratar de escapar de la devastadora enfermedad que devoraba su mente y el desprecio de una sociedad que no estaba preparada para una obra tan llena de matices y desafiante de los estándares de la época. Todo gracias a la impecable actuación de Dafoe, quien logra aprovechar los primeros planos a su rostro para reflejar las profundas emociones que este artista sintió durante sus fracasos y los diálogos en fondo negro, donde la audiencia escucha de primera mano los simples deseos de Vincent de ser parte de un entorno que lo rechazaba y de buscar un lugar para si en lo que denominaba su visión de eternidad.  

Por ende, esta producción es la oportunidad de comprender en primera instancia el interior de un artista que dedico su vida a encontrar un estilo propio, defenderlo y tratar de cuestionar la manera en la sociedad de su tiempo veía al mundo, todo mediante una propuesta estética fundamentada en la introspección contemplativa, que lleva a la audiencia a conocer no solo la figura de quien se convertiría en uno de los artistas mas reconocidos del impresionismo sino también el conflicto de un ser humano atormentado por sus propias falencias mentales y que solo pudo encontrar un autentico apoyo en la infinita ayuda de su hermano Theo y en su estoica dedicación a su trabajo como una forma de seguir buscando su identidad como pintor y el reconocimiento de una sociedad que aún no estaba preparada para entender la profundidad de su obra.

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