THE FLORIDA PROJECT: LA FICCIÓN DOCUMENTAL

Carolina Morales revisa la más reciente película de Sean Baker desde la óptica de la familiaridad, desde lo que conoció y la película le recuerda. Es el Segundo film de Sean Baker y junta varias nominaciones al premio Óscar, certamen máximo para las películas norteamericanas. 

 

Cuando llegué a Florida en los Estados Unidos, lo hice sin dinero. Estaba en México y después de un año de viaje estaba prácticamente en bancarrota. Llegué a tener solamente 10 dólares en mi bolsillo, y mis lugares favoritos eran las estaciones de gasolina donde podía comprar café y comida barata, y las bibliotecas públicas, donde me resguardaba del calor y tenía Internet gratis.

Ahí, en las bibliotecas, me conecté con la otra cara del sueño americano. Todas las mañanas me encontraba con homeless (personas sin casa) leyendo libros, viendo películas, o simplemente pasando el tiempo, mientras era la hora de tomar el bus hacia algún albergue o a un destino indeterminado.

Recuerdo haber tomado un taller gratuito de guión en la biblioteca y la mayoría de los asistentes eran homeless. Así, este ambiente comenzó a hacer el familiar para mi, y esa persona que recorre las calles empujando un carro de supermercado, dejo de ser un personaje de ficción que veía en las películas para convertirse en parte del paisaje de mi cotidianidad.

 

 

Cuando vi The Florida Project, de Sean Baker, sentí como mi mente se trasladaba a aquellos días. Esas calles desoladas que parecen un desierto de asfalto donde nada es como lo parece. En esta película de ficción, que más parece un documental, seguimos el día a día de tres niños que viven a pocos metros del mundo mágico de Disney World, un universo fantástico donde todo parece posible.

Pero el universo de ellos más que fantástico es una aventura por la supervivencia. Moonee es la hija de Halley, una joven que ha perdido su rumbo y que no tiene idea de qué hacer con su vida, excepto demostrar con detalles pequeños el profundo amor que siente por su hija.

Moonee es una niña curiosa y divertida, que ha forjado un carácter altanero gracias a su ambiente de vida; los moteles abandonados a lo largo de la carretera y en donde viven los marginados. En una brillante línea, Moonee dice “Está a punto de llorar, sé cuándo un adulto está a punto de llorar”.

Lo más grandioso de esta película es que vemos de cerca la miseria pero no dejamos de ver color, reímos por lo absurdo y divertido de algunas situaciones. Al final, Baker nos lleva a concluir que nada en esta vida es blanco o negro. Que mientras unos viven en lo fantástico, otros lo hacen a la sombra y despertando con la angustia de un día más.

 

 

La secuencia final de la película es increíble. Una escena llena de adrenalina y miedo con un final poético e inesperado. Bobby, el gerente del motel donde viven Halley y Moonee, es interpretado por Willem Dafoe, un personaje dulce sobre un hombre entregado a su suerte y que parece haberlo visto ya todo.

Sorprendente es que esta película no haya sido tenida en cuenta por la Academia para una nominación como Mejor Película en los Oscar. Se trata, en mi concepto, de una de las mejores películas de 2017. Cine auténtico y real que es imposible pasar por alto. Cine para enamorarse una y otra vez de la vida, aun con sus oscuridades.

 

 

The Florida Project será una de las películas dentro de la sección Gemas del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias – FICCI #PuroVoltajeFICCI58.

Carolina Morales

Nómada digital, escritora y amante del cine. Ha trabajado como editora de contenidos digitales e impresos para diferentes organizaciones privadas y públicas.

Desde 2007 ha enfocado su experiencia profesional en el cubrimiento de la actualidad cinematográfica nacional e internacional, como escritora y reseñista para diferentes publicaciones digitales como Ocho y Medio, CineVista Blog y Semana.com.

Fue reseñista de la franja “En cine nos vemos” del canal Señal Colombia, donde también se desempeñó como Editora Web. Actualmente desarrolla proyectos propios de escritura creativa.

Una película: Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

Un género: cine negro

Un director: Michael Mann

Un escritor: Tom Wolfe

Un poeta: Charles Bukowski

Una ciudad: New York

Comentarios