“Tener un equipo tan amplio y experimentado ha sido muy valioso para el ejercicio de curaduría del evento”: Lina Rodríguez.

El Festival Internacional de Cine de Cartagena de India- FICCI-, que se llevará a cabo del 6 al 11 de marzo sorprende con su nuevo equipo de curadores y su programación. Lina Rodríguez, directora general del FICCI, comenta cuáles son las novedades para esta edición 59 y los retos que ha tenido que enfrentar con el presupuesto.

Jaime Heredia: ¿El FICCI ha dejado de ser una ventana para el cine colombiano?

Lina Rodríguez: De ninguna manera, el FICCI es la vitrina del cine nacional, de hecho en la configuración que plantea la edición 59  tienen más cabida las producciones colombianas como: cortometrajes, largometrajes, documentales y espacios de cine en construcción. Precisamente este año abrimos una sección de cine en construcción: Infrarrojo, un working progress que no existía y que solo estaba involucrado para el cine de Iberoamérica, por supuesto donde Colombia tenía presencia, pero en esta edición lo que hicimos fue sumar tres infrarrojos,  uno para  largos,  ficción y documental. De manera que no son solo películas colombianas terminadas en género documental, ficción y cortos, sino que también tenemos producciones en desarrollo. 

 JH: ¿Qué puede esperar el público de la edición 59?

LR:    Es un festival que abre el espectro y que está pensando en diferentes audiencias. Debido a la nueva metodología en la programación que hemos diseñado bajo la nueva dirección artística y un comité de selección, en esta edición no se está pensado desde la mirada de un solo director, sino de un director artístico, un jefe curador y un comité seleccionador compuesto por ocho miradas colombianas de diferentes lugares, experiencias, trayectorias y aproximaciones al cine. Igualmente, tenemos un grupo de curadores internacionales en calidad de delegados, un experto en cine latinoamericano, la mirada occidental desde el Festival de Cine de Berlín y un componente académico desde Inglaterra de la mano de Loreta Gandolfi.  Con esta perspectiva más amplia, el programa tendrá más variedad para atender a las distintas audiencias.

JH: ¿Cómo ve la evolución de festival, en este sentido de amplitud y de cambio?

LR: Es un gran reto, pero puedo decir  que al tener un equipo tan amplio y experimentado ha sido muy valioso para el ejercicio de curaduría del evento. Además, en manos de Felipe Aljure, un director que todos reconocemos por su conocimiento de la industria, quien ha sido una autoridad para cinematografía de este país con una experiencia de más de cuarenta años en este ejercicio, el proceso de selección ha sido muy bueno, gracias a su gran aporte.

JH: A raíz del nuevo cambio, donde no habrá competencia ¿no ha llevado a que directores extranjeros se interesen menos en el festival?

LR: Los indicadores muestran un volumen de inscripciones que nunca habíamos tenido. Con un nuevo concepto, que  presenta a todas las películas como ganadoras en las selecciones, no es que no haya competencia, es que la curaduría es tan extensa y diversa que en sí cada película es ganadora por estar en el festival y tiene que aportarle a los diferentes públicos que convoca el evento. Vamos a tener estrenos mundiales que superarán a los del año pasado, las premieres colombianas se mantienen, aunque hubo cierto ruido alrededor de los directores colombianos, quienes no iban a presentar sus películas en el festival al no tener la categoría de competencia.

Las producciones colombianas en un alto porcentaje van a ser estrenos iberoamericanos o mundiales. Por supuesto, los cambios generan resistencia y temores, sin embargo, a medida que el festival va avanzando en su convocatoria, selección y la configuración de su equipo, da partes de tranquilidad. Los colombianos siguen demostrando su interés por venir y  de tener su película dentro del programa y dispersaremos esos miedos con respecto a los directores extranjeros cuando el evento salga a la luz.

JH: En cuanto al tema económico ¿Qué puede decirnos del presupuesto del FICCI para este año?

LR: El festival sigue teniendo las dificultades de siempre, incluso con los cambios en el gobierno desde el año pasado, las instituciones que mueven los ministerios implican un nivel de gestión enorme. Pero el FICCI ha demostrado su prestigió ante las instituciones públicas y del sector privado por lo que ha logrado solventar unos años de transición en lo económico y en lo político, por lo que vamos a garantizar un festival de primer nivel.

JH: ¿Hay un presupuesto mayor que el del año pasado?

LR: Nos vamos a mantener en el mismo presupuesto del año pasado.

JH: ¿Qué rubro gasta más el presupuesto?

LR: Lo que más costo tiene es  toda la producción técnica y de montajes, así como la hospitalidad de los invitados nacionales e internacionales que viene a ser parte del programa para compartir su cine y su experiencia académica a través del Salón FICCI, que este año se abre a la industria y el próximo año tendrá una sede en el Centro de convenciones, que será posible gracias al apoyo de entidades, empresas de la industria audiovisual que deciden hacer presencia en marca y contenidos en estos espacios de encuentro y  relacionamiento, y por supuesto a las instituciones que manejan la política pública como la dirección del cine.

JH: Hablando de la parte social del FICCI ¿Cómo va el cine en los barrios?

LR: Creciendo, lo vamos a llevar por todo el país a través de una plataforma digital que estamos diseñando para que estas instituciones interesadas en sumarse a la propuesta del cine en los barrios puedan acceder a los contenidos curados para esta sección. En Bolívar veníamos trabajando con entidades públicas, colegios, ancianatos, cárceles y con más de trescientas sedes artesanales de cine. Con esta iniciativa queremos replicar el ejercicio en otros territorios del país por medio de la tecnología.

JH: ¿Algún tema que desee abordar para los empresarios?

LR: Invitar a la empresa privada a abrazar este tipo de eventos culturales, estamos en una era en la cual el tema de la economía naranja y  las industrias creativas comienzan a tener mucha relevancia en el discurso de la actividad económica, y este festival de cine es un ejemplo de tenacidad y de gestión cultural admirable de casi 60 años.  Igualmente el FICCI  es un ejemplo para los demás festivales de cine que vienen en cola, que han nacido gracias a este esfuerzo, donde se demuestra que se pueden gestionar bien los recursos, alianzas público-privadas y apoyar a un sector en crecimiento.

JH: Dentro de la selección de este año ¿Hay buena participación del cine latino?

LR: Definitivamente, tenemos una representación del cine de toda Iberoamérica con focos muy importantes en Brasil. 

D

Comentarios