“Stan and Ollie”: Una alegoría a la amistad a través del arte de la comedia

Dirigida por Jon S. Baird y lanzada por primera vez en el marco del pasado festival Internacional de Cine de Londres, ‘Stand and Ollie’ (2018), nominada a los premios BAFTA (British Academy of Films and Television Arts), como mejor película británica, no es solo un relato biográfico más sino que profundiza en la ultima gira por el Reino Unido de los otrora populares comediantes Stand Laurel y Oliver Hardy (recordados en Colombia como ‘El gordo y el flaco), mostrando su aspecto humano, emocional y emotivo de una manera cautivante, tanto para los fanáticos de estos actores como para aquellas personas que hasta ahora se enteran de su existencia de la fuerza humorística de estos genios de la comedia clásica de golpes y danzas rimbombantes, haciendo un profundo retrato tanto de sus vivencias en sus tiempos de fama como de sus momentos de desolación personal y los hechos que los separaron durante años, ahondando más en la inmensa amistad que estos personajes históricos sintieron dentro y fuera del escenario el uno por el otro, que en los detalles biográficos e históricos de su carrera.

Jhon C. Reilly y Steve Coogan le dan vida a Oliver Hardy y Stan Laurel 
en  la nominada a mejor película britanica
 a los premios de la académia de cine inglesa “Stan and Ollie”

Asimismo, uno de los atributos principales de este filme, que se encuentra actualmente en las carteleras de las ciudades más importantes de los Estados Unidos como Los Angeles y Nueva York, radica en la fuerza de las actuaciones de Steve Coogan, (recordado por su rol en ‘Filomena’ (2013) y nominado por esta producción a los premios BAFTA que se entregaran el próximo 10 de Febrero), quien interpreta a un Stand Laurel lleno de pasión por la comedia, consagrado a su amigo, pero a su vez dispuesto a luchar por sus derechos como actor profesional y a ser respetado por su trabajo, y al nominado por su rol en este filme a los pasados premios Globos de Oro a mejor actor de una película musical o comedia y a los premios de la Crítica Cinematográfica de los Estados Unidos John C. Reilly, en el papel de Oliver Hardy, el cual encarna con entrega a un cómico otoñal que se debate entre seguir acompañando a su amigo en la gira por Inglaterra o retirarse para cuidar de su corazón enfermo; mientras que es azotado por sus recuerdos al abandonar a su amigo hace unos años atrás tan solo para conservar su empleo y estabilidad en la industria cinematográfica, pero que en el fondo extrañaba regresar a las glorias crepusculares de la comedia teatral con su infatigable y soñador compañero. Este dúo actoral, logra transmitir en la audiencia la realidad que enfrentaron los verdaderos Ollie y Stan en el ocaso de sus carreras, el sueño aun por cumplir y que nunca se realizaría de filmar su versión particular de ‘Robin Hood’, sobre todo la volatilidad de las audiencias que en cuestión de años reemplazan fácilmente a los ídolos que una vez amaron, por nuevos comediantes mientras tienen que pensar la manera de reinventarse mientras tratan de recuperar a las audiencias del pasado.

Steve Coogan y John C. Reilly en la premier de esta producción en el pasado festival de 
Cine de Londres

Toda esta humanidad es transmitida hábilmente por su director Jon Bird, gracias a una correcta y bien lograda recreación de época, donde los detalles de vestuario, maquillaje y sobre todo escenografía y fotografía, transmiten a cabalidad la Inglaterra de los años cincuenta y logran brindar un viaje detallado al mundo de los teatros antiguos, la forma en que se realizaban los sketches cómicos clásicos y la sensación de las audiencias que aun recuerdan con cariño y pasión a los personajes que los hicieron carcajear en su juventud, así como un manejo clásico de los planos cinematográficos que hacen sentir al espectador como si viera ante sus ojos una nostálgica historia que evoca el cine de antaño, pero con la precisión y el juego de color de las historias contemporáneas para conmover a los espectadores con momentos que oscilan entre el humor desparpajado y la emotiva historia de dos hombres que dan todo en el escenario, para hacer reír a sus audiencias a pesar de sus propios dolores, enfermedades y problemas del pasado que salen a flote durante este reencuentro que recrea la inmensa seriedad que implica lograr generar risas en las audiencias.

Por lo tanto, esta producción es la oportunidad perfecta de ir más allá del simple genero biográfico y ver mediante esta ultima gira de estos dos estrellas de la comicidad, un sentido homenaje a la verdadera amistad, escenificando mediante la vida de estos representantes de la risa en el cine, un retrato de la manera en que dos seres humanos pueden lograr un lazo inseparable, que motivaría al publico a permanecer en sus sillas, mientras sonríen y a la vez lloran con el encomiable esfuerzo de estos titanes, por brindar los últimos espectáculos de sus carreras y el rostro empapado en sudor de Ollie que a pesar de estar a punto de colapsar lleno de sudor, brinda a su amigo y a su público una épica última representación.  

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