Sal, purificadora del destino.

William Vega regresa como director con la distópica película Sal. Luego de la contemplativa y valorada La Sirga, Vega nos presenta una historia surreal, apocalíptica, sin un lugar concreto en el tiempo y muy sódica. La sal funciona como un material precioso y un poderoso desinfectante del destino, el cuerpo y el alma.

Este onírico filme de carretera está actualmente en salas de cine de Bogotá, Medellín, Cali, Neiva y Pereira.

Hablamos con la actriz Diana Pérez, protagonista femenina de Sal, sobre el giro de Vega, la filosofía detrás de este trabajo y las duras condiciones del rodaje.

 

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