ROTTERDAM 2018: VENTANA DE OTRO CINE

Del 24 al 4 de febrero se realizará el Festival Internacional de Cine de Rotterdam, CBCine estará llevando un seguimiento al festival  y a las películas que lo hacen vibrar. Dos películas  es el monto total que lleva el Cine colombiano a la pantalla de esta pequeña ciudad holandesa. 

 

 

 

El festival de cine de Rotterdam, fundado hace 47 años por Hubb Bals, un convencido acérrimo de que el futuro del cine estaba en el tercer mundo, se ha destacado, casi siempre, por ser la ventana para trabajos arriesgados, libres de ataduras, de cineastas alertas a su mundo circundante, a un cine deseoso de vislumbrar el presente a través, no solo del pasado, sino de una forma donde se privilegia el cómo mirar. Así, las películas de su competencia más importante, que entrega el Hivos Award, son, creería uno, películas que pretenden la exploración concreta de la forma cinematográfica. En pocas palabras, Rotterdam busca un “cine peligroso” para la oficialidad, la corrección política, la indeterminación de los directores y para “el cine de calidad”. Este Festival (aunque se podría pensar que todos tienen el mismo objetivo) es un antídoto contra las imposturas, hoy vistas en cualquier parte, de un cine seguro, cerrado a sus mismas posibilidades, pero “bendecido” por las grandes industrias y aprobado por la gran masa.

La edición del 2018, en particular, ofrecerá, según sus organizadores, en cabeza de su director Pero Beyer, una rotunda revisión a los temas “importantes” de hoy: la migración, la importancia y funcionamiento de la juventud de hoy, la relación del hombre con el trabajo y, por supuesto, las cadenas emocionales a las que como humanos nos atamos y construimos permanentemente.  Ocho títulos conforman la competencia principal de Festival, siendo Brasil el único representante de Latinoamérica.

Rotterdam también establece nexos temáticos en su programación, agrupando las películas bajo una misma idea, donde al final, quien acepte la invitación de sumergirse en el programa, podrá formularse distintos conceptos de cómo el cine es un medio de irreprochable poder como propagador de ideas. Lejos de los trabajos edificantes, este año el Festival ofrecerá una reflexiva mirada a la forma cómo el cine ha contado las historias de los márgenes para subvertir los relatos oficiales. Agrupando películas que viajan al pasado para evaluar, en palabras del evento, a los “perdedores de la historia”, el Festival insta a que se miren no sólo como imágenes sino como una ventana al  mundo contemporáneo: desde el pasado el presente puede aparecerse con mucha más claridad, develando el contra campo que el afán y la inhabilidad nuestra de ver el hoy en perspectiva insisten en oscurecer. Los más recientes trabajos de Lucrecia Martel, Travis Wilkerson, Christopher Gozum, Jörn Donner y mucho más, conforman un cuerpo de films destinados a evaluar procesos históricos.

En otra de las más estimulantes secciones, Bright Future, Futuro Brillante, se recogen un panorama de grandes películas que por su ferocidad y logros artísticos desempeñan un papel clave en la construcción del horizonte cinematográfico. Una sección dedicada a los cineastas jóvenes más prometedores. En esta sección participan las dos películas colombianas seleccionadas: La torre, de Sebastián Múnera, que indaga por la única fotografía existente que documenta la bomba que explotó en el 2004 en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín; y Cartucho, de Andrés Chaves, que explora las dinámicas de la extinción de El cartucho, en Bogotá.  La sección reúne trabajos excepcionales como Closeness, de Kantemir Balagov; A fábrica de nada, de Pedro Pinho; Milla, de Valérie Massadian; Meteors, de Gürcan Keltek; Cocote, de Nelson Carlo de Los Santos Arias y muchos más.

La cantidad de películas que reúne Rotterdam es apabullante, sin embargo, su vocación como evento no se resume en las cifras, como se ha mostrado y estructurado la versión 48 todo apunta a la búsqueda de calidad sobre cantidad. Decidir qué ver se transforma en iba cuidadosa selección donde, se supone, se nos está ofreciendo el presente, el pasado y el futuro del cine.

Jan Švankmajer estrenará su nueva película, Insects, y otros grandes nombres están también con sus trabajos más recientes: Naomi Kawase, Hong Sang-Soo, Wang Bing, Bruno Dumont, Philippe Garrel, F.J Ossang y Andrea Pallaoro en la sección

Ya veremos qué sensación nos deja Rotterdam en la boca y en el espíritu. Nuestra idea es profundizar en ese cine que defiende el Festival y darle una lectura crítica que nos permita asentar cabeza para revisar cuáles decisiones de los directores, “la voz rey”, que todavía consideran el riesgo como su principal atributo nos permiten acceder a ese detrás de la Historia, a ese pliegue de la vida que se escapa de las versiones oficiales y que hoy, por el rumbo que nos ha gestado el poder político, resulta ser el de mayor importancia.

 

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