EL GRAN DICTADOR

El genio de la comedia muda Charles Chaplin, se popularizó en 1915 con el personaje de Charlot, un vagabundo torpe e ingenuo que se esforzaba por tener buenos modales y parecer un caballero, un personaje que con el tiempo se convertiría en el icono del cine mudo.  Chaplin siempre sacó provecho de su gran capacidad para hacerse entender sin decir una sola palabra, pues sus gestos y movimientos siempre hablaron por él. Pero en 1940 a inicios de la Segunda Guerra Mundial, el mundo escuchó por primera vez la voz del célebre cómico en El gran dictador, una obra en la que el artista buscó promover la esperanza, la hermandad y la democracia en una sociedad  devastada por la violencia.

En esta parodia del nazismo al mejor estilo Chaplin, el actor y director, además de caricaturizar a uno de los peores dictadores de la historia Adolf Hitler, realiza un emotivo discurso con el personaje de un babero judío que es perseguido y confundido con el dictador Hynkel por su notable parecido.  Una historia que cambia los roles de los dos personajes principales (ambos interpretados por Chaplin) que además de divertir, deja un mensaje esperanzador y reflexivo que sigue siendo de suma importancia en estos tiempos.

Esta joya del cine que es considerada como una de las obras más grandes de la cinematografía mundial será presentada en los teatros de Cine Colombia como parte del Ciclo Chaplin en dos únicas funciones el martes 26 de junio, a las 8:30 p.m., y el domingo 30 de junio a las 12 del día, en 21 salas seleccionadas de 13 ciudades del país con la más alta definición y con subtítulos en español.

 

 

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