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Javier Porta Fouz, terapias para convertir en mayoría a la minoría. Qubit presenta Cine Terapia

Javier Porta Fouz pasa de ser un hombre de cine a ser un hombre de medicina en la serie Cine Terapia de la plataforma Qubit. Este crítico, curador y director de festivales invita a su diván a personas del ambiente del cine y le hace un análisis a las patologías relacionadas con las obsesiones y megalomanías de quienes se dedican al séptimo arte. Aclaramos que Qubit es una plataforma dirigida principalmente al cine, no tanto a las series, y que se ha preocupado por poner al alcance de las personas cinematografías que no encuentran en las salas comerciales.

En esta primera entrega con el actual director de BAFICI, el festival de cine más importante de Bs As, hablaremos sobre la serie Cine Terapia y las opiniones generales que tiene sobre las plataformas VOD – video on demand-. 

¿Para hacer cine hace falta estar loco?

Depende. La verdad no sé, yo no hago cine. Soy programador, crítico y dirijo festivales. Ser espectador tiene que ver con retirarse del mundo a una edad temprana y ser muy solitario. Ahora también se puede hacer cine de una manera solitaria, antes eran grandes equipos.

¿Cuál es la condición psicológica que más encontró dentro de sus entrevistados?

Toda estaba guionado. A todos los presentábamos como obsesivos y en algunos casos los vínculábamos con el tema de los egos.

¿Cómo escogieron a los pacientes?

Queríamos tener representados a los países de Latinoamérica donde llegamos con Qubit. Escogimos actores, directores, músicos, productores, dentro de la escasa cantidad de capítulos (catorce en esta primera temporada).

¿Se asesoraron con algún profesional de la salud mental?

Si. Los realizadores y guionistas (Julen y Gabriela) le mostraron los guiones a un psicoanalista y este les dio el visto bueno.

¿Qué hace diferente a Qubit de otras plataformas?

Creo que desde el principio teníamos claro que nuestro núcleo es el cine antes que la series, aunque la excusa de esta conversación sea una serie. Nuestro menú tiene que ver con la variedad y diversidad del cine. Nunca se hizo tanto cine latinoamericano en la historia y son embargo este tiene muy pocas posibilidades de verse en las salas de cine comercial. La plataforma ofrece una imagen de esa diversidad y producción.

¿Cómo ve el equilibrio entre las plataformas VOD y las salas de cine?

Creo que las plataformas pueden ayudar a ciertas películas a llegar a más público del que llegan en una exhibición de cine comercial. Películas pequeñas o medianas que terminan entrenándose sólo en las ciudades principales y una que otra ciudad mediana. Por ejemplo, cuando se dice que en Argentina hay 300 estrenos de cine al año realmente se está diciendo que en Buenos Aires hay 300 estrenos de cine al año.

Existen instancias en donde se complementan, existen instancias donde luchan. Netflix es una sala de cine pero no es una sala de cine, aunque nadie tiene ese poder de distribución. Hace cinco años esto era muy diferente y seguramente lo será aun más en unos años. Estamos en un momento de tremendas mutaciones.

¿La serie hay que verla para aprender, para divertirse, para divertirse mientras se aprende o para aprender mientras se divierte?

Ojalá sea divertida. Por otro lado si hay público que llega a ciertas películas y las ve desde otro punto de vista gracias al programa me sentiría muy satisfecho.

¿Habrá una segunda temporada?

Aun no lo sé. Estamos recién comenzando. Estuve haciendo comparaciones numéricas y no le fue nada mal en comparación con otros productos. Ya veremos qué pasa, qué deciden y cómo impacta en el consumo de películas, que es uno de sus objetivos.

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